| 1 cuota de $26.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000,00 |
| 2 cuotas de $15.533,70 | Total $31.067,40 | |
| 3 cuotas de $10.785,66 | Total $32.357,00 | |
| 6 cuotas de $6.149,43 | Total $36.896,60 | |
| 9 cuotas de $4.573,11 | Total $41.158,00 | |
| 12 cuotas de $3.848,00 | Total $46.176,00 |
| 1 cuota de $26.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000,00 |
| 2 cuotas de $16.065,40 | Total $32.130,80 | |
| 9 cuotas de $4.926,71 | Total $44.340,40 | |
| 12 cuotas de $4.201,16 | Total $50.414,00 | |
| 24 cuotas de $3.344,57 | Total $80.269,80 |
| 3 cuotas de $11.193,86 | Total $33.581,60 | |
| 6 cuotas de $6.145,10 | Total $36.870,60 | |
| 9 cuotas de $4.598,24 | Total $41.384,20 | |
| 12 cuotas de $3.765,88 | Total $45.190,60 |
| 3 cuotas de $11.230,26 | Total $33.690,80 | |
| 6 cuotas de $6.530,76 | Total $39.184,60 |
| 18 cuotas de $3.590,60 | Total $64.630,80 |
b'MARY GAITSKILL'
b'EL GATO PERDIDO'
b'LA BESTIA EQUILATERA'
Páginas: 104
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9789509749672'
b'El a\xf1o pasado perd\xed a mi gato, Gattino. Era muy joven, de solo siete meses, apenas un adolescente. Lo m\xe1s probable es que est\xe9 muerto; no lo s\xe9. As\xed comienza este libro \xedntimo y conmovedor. Durante un retiro de escritura en la Toscana, Mary Gaitskill rescata a un gatito de la calle flaco, medio ciego y se lo lleva a su casa en Estados Unidos, de donde desaparece a las pocas semanas sin dejar rastro. A partir de entonces se desata una b\xfasqueda desesperada, casi irracional: pega carteles, arma trampas, interroga a cada vecino, consulta vidente tras vidente, deja ropa sudada en el campo, traza un sendero de excrementos sobre la nieve. Nada funciona y, pese a ello, la exploraci\xf3n fren\xe9tica no se detiene: el dolor se desplaza hacia un territorio interior. Recuerda la muerte lenta de su padre, y su v\xednculo complejo con dos ni\xf1os, C\xe9sar y Natalia, a los que nunca sabe c\xf3mo ayudar. Gaitskill indaga con maestr\xeda en la naturaleza del amor y la p\xe9rdida sin un gramo de sentimentalismo ni ninguna voluntad de aleccionar. Tiene un ojo prodigioso para capturar el detalle revelador, y una precisi\xf3n quir\xfargica en sus observaciones. Su estilo resulta tan v\xedvido e intenso que el lector no puede sino sentir su mismo desconsuelo. El gato perdido demuestra c\xf3mo de la ausencia puede emerger una forma inesperada de conocimiento.'
